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FOBIAS INFANTILES - MIEDO EN LA INFANCIA

FOBIAS EN LA INFANCIA

Miedos y Fobias infantiles
1.Mami: "No quiero ir a la escuela, me siento mal, me duele la panza"
2.Ma: "No quiero dormir sola en mi cama, tengo miedo. ¡No apagues la luz!"

La ansiedad es una emoción que surge cuando la persona se siente en peligro, sea real o imaginaria la amenaza. Es una respuesta normal y adaptativa que prepara al cuerpo para reaccionar ante una situación de peligro.

Los tres tipos de temores más frecuentes en los niños son:
1. Miedo a los animales, Miedo a los daños físicos, Miedo a la separación de su madre .  Estos miedos son normales y forman parte del desarrollo emocional del niño.

Edades y Miedos
  • 0 a 1año   Llanto ante estímulos desconocidos.
  • 2 a 4 años   Temor a los animales.
  • 4 a 6 años   Temor a la oscuridad a las catástrofes, y a los seres imaginarios (monstruos y fantasmas).
  • 6 a 9 años Temor al daño físico o al ridículo por la ausencia de habilidades escolares y deportivas.
  • 9 a 12 años Miedo a los incendios, accidentes, a contraer enfermedades graves. Aparecen temor a conflictos graves entre los padres o al mal rendimiento escolar.
  • 12 a 18 años Temores relacionados con la autoestima personal (capacidad intelectual, aspecto físico, temor al fracaso) y con las relaciones sociales
Los miedos infantiles expuestos son frecuentes y pueden afectar hasta el 40-45% de los niños. Son normales, aparecen sin razones aparentes, están sujetos a un ciclo evolutivo desaparecen en el transcurso del tiempo, a excepción del miedo a los extraños que puede subsistir en la vida adulta como timidez.

Las fobias
El miedo es un primitivo sistema de alarma que ayuda al niño a evitar situaciones potencialmente peligrosas. El miedo a la separación es la primera línea de defensa; si se rompe esta entran en acción el miedo a los animales y a los daños físicos. Cuando los miedos infantiles dejan de ser transitorios hablamos de fobias. Las fobias son una forma especial de miedo con las siguientes características:
  • El miedo es desproporcionado con respecto a la situación que lo desencadena.
  • El niño no deja de sentir miedo a pesar de las explicaciones.
  • El miedo no es específico de una edad determinada.
  • El miedo es de larga duración.
  • El niño no puede controlar a voluntad el miedo.
  • Interfiere considerablemente en la vida cotidiana del niño en función de las respuestas de evitación.
  • Las fobias infantiles aparecen con frecuencia entre los 4 y 8 años.
Trastornos de ansiedad en la infancia. Trastornos fóbicos
Fobias específicas: interfieren en la vida cotidiana del niño. Su pronóstico es que tienden a remitir espontáneamente con el tiempo en períodos que van de 1 a 4 años.
  • Fobia a la oscuridad: puede producir una fuerte ansiedad por la noche en el momento de ir a la cama, así como rabietas y negativas a dormir fuera de casa.
  • Fobia a los perros: pueden negarse a visitar a un amigo que tenga perro en su casa.
  • Fobia a los médicos: puede impedir los controles preventivos, y dificultar la administración de tratamientos.
  • Fobia escolar:   Se refiere al rechazo prolongado que un niño experimenta a acudir a la escuela por algún tipo de miedo relacionado con la situación escolar.
Es poco frecuente y tiende a darse entre 3-4 años o bien 11-12 años. Afecta a un mayor número de niños que de niñas. Su comienzo en niños es repentino. En los adolescentes es más gradual, de carácter más intenso y grave y con peor pronóstico. La fobia a la escuela viene precedida o acompañada de síntomas físicos de (taquicardia, trastornos del sueño, pérdida de apetito, palidez, náuseas, vómitos, dolor de cabeza) y de las consecuencias negativas asociadas a la escuela así como de una relación muy dependiente con la madre. El resultado es la conducta de evitación. La fobia escolar está asociada a la depresión y a una baja autoestima.
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Los síntomas más comunes.

Los síntomas histéricos son un intento de defensa en una situación que no se sabe cómo resolver. Suelen aparecer síntomas asociados de cualquier tipo, pero son
exagerados y pintorescos. Imitan enfermedades, por lo que pueden dar lugar a confusiones. El gran ataque histérico es una tempestad de movimientos con una teatralidad suprema, en que el paciente grita, se revuelca en el suelo, se desgarra las ropas araña o golpea de modo incoordinado y no específicamente intencional a los que intentan sujetarle, alterna movimientos de contracción tónica generalizada, en los cuales se tiende a mover en semicírculo sobre la nuca y los talones, con otros movimientos y espasmos desordenados e intermitentes que recuerdan un ataque epiléptico. Lo que caracteriza al histérico de otras patologías es que éste sufre las crisis tras un disgusto o contrariedad y ocurre cuando hay delante personas que le interesen.

Otras formas de tempestad de movimientos o de síndromes motores son los temblores, los tics, los espasmos musculares y los movimientos atetoides o creiformes
(como el "baile de San Vito"). Todos suelen ser de gran amplitud y espectacularidad y no corresponden exactamente a las enfermedades que imitan (en eso se apoya el
diagnóstico diferencial).

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También utilizan estos pacientes un tipo de reacción de inmovilización corporal como modo de llamar la atención. Pueden aparecer parálisis histéricas de todo el cuerpo, sin respuesta a ningún estímulo (catalepsia), o parálisis localizadas en medio cuerpo (de las dos piernas, de la parte derecha o izquierda..),de una extremidad, mano, dedo,etc.  Otra forma de manifestaciones histéricas es padecer síndromes sensoriales concretos, como la anestesia histérica en que no sienten el dolor, frío o calor, carecen de tacto, etc. pudiendo afectar a todo el cuerpo o a una parte de él. Las anestesias histéricas no siguen los esquemas anatómico-neurológicos, sino que son de distribución arbitraria. También pueden quedarse ciegos o sordos sin causa aparente. El histérico no es un simulador. El simulador quiere parecer enfermo, hacerse pasar
por enfermo. El histérico de modo inconsciente quiere estar enfermo, y lo consigue. Es la transformación de un conflicto emocional en síntomas somáticos o psíquicos.


¿Qué causa la ansiedad y los miedos?
Las causas pueden ser muy diversas, como:
  1. Problemas en el colegio;
  2. Dificultades en casa,
  3. Cuando los padres discuten mucho,
  4. Griterío...;
  5. Fallecimiento o enfermedad de familiares o persona cercana (o incluso mascotas);
  6. Experiencias traumáticas como accidentes de tráfico, robo en casa...
  7. También enfermedad física en el niño, múltiples visitas al médico, ingreso en el hospital..
  8. Disciplina dura, incongruente
  9. Sobreprotección excesiva.
¿Se cura?
La mayoría de los niños se curan. Unos pocos pueden desarrollar un trastorno de ansiedad en la edad adulta. La ansiedad en los niños puede hacer que no desarrollen una vida normal. Por ejemplo, si no van al colegio, no conseguirán buenos resultados académicos y repercutirá en sus relaciones sociales.

¿Qué ayuda?
Los padres y profesores pueden ayudar con algunas estrategias, que pueden ser:
  • Preparar a los niños ante cualquier cambio, explicándoles lo que va pasar y por qué.
  • Rutinas a la hora de irse a la cama y preparase para el colegio; a través de libros y juegos
  • Ayudarles a entender cosas que son tristes como enfermedades, duelo, etc.
  • Animarles a que hablen de sus preocupaciones (en mayores de 5 años) o, en ocasiones, pueden necesitar apoyo y ayuda práctica para afrontar las situaciones que les producen temor o miedo.

Valores de la vida:
El niño se pregunta a temprana edad cuestiones relacionados con los valores de la vida, su procedencia, los motivos de las causas, etc.  Dios esta presente en sus pensamientos, y conforme va creciendo también crece la necesidad de saber mas. Los padres deben criar a sus hijos con respeto y con amor, enseñándoles a rezar y a pedir cosas a Dios. Es importante para el niño crecer con la seguridad de saber que Dios esta presente en cada momento, y que siempre le protege ante cualquier temor.

El niño/a crecerá con mayor seguridad sabiendo que Dios esta a su lado y le Ama y protege en la scuridad y en cualquier circunstancia. Recomendamos a los padres tener estos valores en cuenta, ya que frecuentemente nuestros hijos llegan a la conclusión a temprana edad que la vida merece o no vale la pena vivir, dependiendo en
muchos casos de algo Tan elemental como creer en Dios o no creer. Esta seguridad y confianza, echa fuera temores como el miedo a lo desconocido y el porvenir que con frecuencia son causantes de una vida falta de confianza en si mismo. En el origen de los trastornos de ansiedad infantiles hay que tener en cuenta el temperamento del niño, que refleja su predisposición hereditaria, y el estilo educativo de los padres.

La Biblia habla sobre las fobias -
"No temas ni desmayes, porque Jehova tu Dios estará contigo dondequiera que vayas." (Josue 1:9)


Temores y miedos: ansiedad en la infancia

Los niños, como los adultos, reaccionan de distinta manera a lo que sucede a su alrededor. En ocasiones, se angustian cuando perciben que el mundo que les rodea es hostil o incierto. En niños muy pequeños, es frecuente que se desarrollen miedos y fobias. Esto es común en situaciones particulares, como el temor a estar separados de los padres al ir a la guardería o a dormir por la noche. En ocasiones, son objetos o animales como arañas, perros los que desencadenan estos miedos y fobias. Los niños afrontan estas situaciones con temor o las evitan. Muchos niños con  apoyo, aprenden a superar estas situaciones.

Ansiedad infantíl generalizada:
Se observa frecuentemente que los niños pueden estar  ansiosos sin motivo aparente. Muchas veces es debido a su naturaleza y forma de ser. Los hijos son el espejo de los padres y reflejan su entorno con una claridad pasmosa. Unos padres con ansiedad, consiguen también que sus hijos padezcan ansiedad. En casos de temores y de ansiedad infantil, los padres deben reflexionar su conducta y el ejemplo que transmites a sus hijos indirectamente. Estos son el ejemplo a seguir, el fundamento de su personalidad aún no formada. Toda reacción, todo comportamiento y cualquier otro detalle que el niño puede observar en sus padres, dejará un profundo arraigo en la formación de su carácter.
Fobia escolar:
En ocasiones, los niños evitan ir al colegio. Las razones pueden ser muy diversas: temor a la separación, cambios de profesor, suspensos, acoso escolar, problemas con amigos, pero sobre todo, el miedo a la reacción de los padres ante unos resultados no demasiados favorables.

Histeria: Tratamiento de la Histeria

La mejor técnica de tratamiento es el psicoanálisis. El histérico tiene un carácter enfermizo, que es el que le ha provocado la aparición de los síntomas a través de su modo de reacción anómalo. Por tanto se precisa una completa reestructuración total del carácter y la conformación de nuevos modos de reacción. Aunque los síntomas teatrales desaparezcan de forma rápida durante las primeras sesiones, no hay que olvidar que el individuo sigue siendo histérico y puede recaer en los mismos síntomas o con otros que simbólicamente quivalentes si no serealiza una psicoterapia con reeducación del carácter.

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